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La Vida en la Tierra: Más sobre la Superación del Pecado

Nuestro propósito aquí en la tierra es continuar a luchar para ser más como nuestro Padre. Espiritualmente inmaduros y sin las ventajas que vienen de estar en la presencia inmediata de Dios, todos nosotros aquí en la tierra somos pecadores y con cada pecado la distancia entre nosotros y Dios crece mayor. La palabra pecado significa comportarse de una manera conocida de ser contraria a voluntad de Dios. Pecado nos trae la infelicidad en esta vida y nos descalifica para estar en la presencia de Dios en la vida que viene.

Afortunadamente, Cristo cumplió la promesa que hizo en la existencia pre-mortal. Él vino a la tierra y vivió una vida perfecta, dándonos el ejemplo perfecto por emular. Hacia el final de su vida, en un jardín llamado Getsemaní y en la cruz de Calvario, Cristo tomó sobre si nuestros pecados, pagando con su sufrimiento el precio que nunca podríamos pagar, permitiendo que nosotros fuéramos perdonados si nos arrepintiéramos y conformáramos nuestras voluntades con la voluntad de Dios. Así, el pecado puede ser superado cuando los hombres y las mujeres primero procuran seguir a Cristo. Imperfectos como somos, sin embargo, inevitablemente fallamos; Cristo paga la diferencia, libertándonos del pecado y ayudándonos a mover adelante en nuestra progresión personal. Requiriéndonos intentar a hacer nuestro mejor para seguirlo pero pagando las consecuencias cuando inevitablemente fallamos, Cristo no elimina nuestra responsabilidad personal ni espera que tengamos éxito sin su intervención misericordiosa.

(Escrituras: Fe)
(Escrituras: Arrepentimiento)

(Escrituras: Bautismo y el Don del Espíritu Santo)

La Vida que Viene

La Resurrección y el Día de Juicio

(Escrituras: El Día de Juicio)

Después del Día de Juicio

(Escrituras: El Progreso Eterno)

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